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Inicio Colecciones  C151 La contribución Justiniana a la creación de la arquitectura bizantina.
C Rama Construcción
C1 Rama Historia de la construcción
C15 Rama Arquitectura Bizantina
C151 Rama La contribución Justiniana
C152 Rama Los Períodos Históricos de la Arquitectura Bizantina
C153 Rama El entorno arquitectónico y constructivo previo a Justiniano
C154 Rama La idea de Arquitectura en la Etapa de Justiniano
C155 Rama Reconstrucciones bajo el mecenazgo de Teodora
C156 Rama Planta de la Iglesia Bizantina
C157 Rama Análisis de los Elementos Constructivos
C158 Rama La Construcción en el Período Bizantino Medio.
C159 Rama La Construcción de la tardía Arquitectura Bizantina.

 

El capítulo de La Construcción Justiniana a la creación de la Arquitectura Bizantina. se desglosa en el apartado: LA CONSTRUCCIÓN JUSTINIANA A LA CREACIÓN DE LA ARQUITECTURA BIZANTINA.

LA CONSTRUCCIÓN JUSTINIANA A LA CREACIÓN DE LA ARQUITECTURA BIZANTINA.

Es más que probable, que sin Justiniano y sin Teodora, el arte desarrollado por los cristianos de las costas del Egeo no hubiesen tomado cuerpo y que sólo algunos elementos o factores orientalizados hubiesen llegado a Occidente de la mano de la arquitectura medieval e islámica. Del mismo modo, es fácil imaginar que la construcción medieval hubiese sido más torpe y ruda al carecer de las aportaciones del rico refinamiento que irradió la arquitectura bizantina.

 


No olvidemos que desde Rávena el ostrogodo Teodorico no dejaba de mirar y absorber con respeto, cuanto en Bizancio se innovaba y proponía. Este rey, se interesó por los debates y respetó las conclusiones de los concilios cristianos como cualquier otro monarca de Oriente y Occidente. 

Capitel bizantino, muy característico y que muestra claramente las influencias orientales de esta etapa. San Vital de Rávena.El año 527 accedió al trono romano de Oriente, Justiniano. La vida apasionante de este soberano y la no menos interesante existencia de Teodora, no encontrarían páginas suficientes en este volumen. Hombre de talento extraordinario, de enorme realismo, magnífico organizador, valiente y profundamente religioso, supo establecer la mejor red de compromisos comerciales fuera y dentro de los límites de su Imperio. Se enamoró hasta sus tuétanos, para bien del Arte y de la Historia, de aquella alegre bailarina, graciosa, de ojos vivarachos y despierta como un sol. Casada con el emperador, Teodora vino a ser la mujer de estado más inteligente de la historia de la vieja y de la nueva Roma. Esta emperatriz fue mujer muy querida por su pueblo, aceptada y admirada por Pablo Silenciario, poeta oficial del emperador y por su narrador e historiador oficial, Procopio.

Justiniano fue un hombre inquieto e incansable, estableció una autocracia con un funcionariado potente del cual exigía la mayor responsabilidad, generando una administración eficaz y un ejército potente. Unificó y revitalizó el Derecho Romano redactando el "Corpus iuris". Fundó las Universidades de Constantinopla, Beirut y Alejandría, dotándolas generosamente. Trató de devolver la gloria al Imperio a la vez que tuvo de apaciguar los conflictos internos, siendo el mayor de estos la conocida insurrección de Nica (año 532). 

Con su programa "De aedificiis" se propuso hacer de la construcción de sus edificios una arquitectura propia de un imperio. Siguió la misma tarea que había establecido Sila en la Roma del final de la república, aunque sin la filosofía profunda y el purismo de aquella propuesta arquitectónica. Siendo siempre aconsejado por Teodora, que asumía este mecenazgo, dio entrada en Constantinopla, a todas las corrientes, formas y técnicas constructivas, convocando a todos los arquitectos y artistas notables, sin reparar en su procedencia. La gran ciudad requería todo el esfuerzo y, sus edificios, la mayor suntuosidad. Además, debía construirse una arquitectura monumental a gran velocidad, ya que, como en otras ocasiones, se había elegido a este noble arte como la más expresiva manifestación del establecimiento del Imperio.

Para entender lo anteriormente expuesto, vasta señalar que Santa Sofía se construyó en sólo cinco años, que su construcción comenzó seis años más tarde que San Vital de Rávena y que se terminó casi diez años antes que esta.

 

Actualizado 22/01/08

   © Contenido: Francisco Ortega Andrade|