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Este capítulo se desglosa en el apartado: EDIFICIOS PALEOCRISTIANOS DE PLANTAS ROTONDAS O POLIGONALES.

EDIFICIOS PALEOCRISTIANOS DE PLANTAS ROTONDAS O POLIGONALES.

Es evidente que la basílica de planta rectangular, era el edificio principal y capaz de dar respuesta a las necesidades funcionales que planteaba el Cristianismo, incluso, a su principio básico de direccionalidad hacia el Santuario. Los edificios rotondos y poligonales, que debió apetecer, en principio, más a Constantino y a la creatividad de sus arquitectos, que a otros motivos propios de la Iglesia, estaban llamados a resolver algunas de las funciones periféricas de la nueva religión.

 


Edificios notables de planta circular.Por ello, estos se emplazaron, en un principio, junto a las basílicas, las cuales, seguían constituyendo el edificio principal de cualquier conjunto.

Establecer una larga cadena para justificar la evolución del edificio rotondo, desde el espléndido tholo de Micenas hasta el tardío San Esteban Redondo (final del siglo V), como suelen hacer los historiadores, es realmente fácil. Nosotros, no iremos más allá del Panteón (templo de todos los dioses), para encontrar el modelo apetecible por los arquitectos para la reproducción del edificio de panta circular. Tampoco iremos más allá de la Domus Aurea o de la Minerva Médica para el edificio poligonal, que los arquitectos de Bizancio desarrollarían hasta proporciones monumentales y, cuyos temas, ampliarían con numerosas e ingeniosas variaciones.

Redondos u octagonales, tomaron las funciones de martyrias, baptisterios, mausoleos y  todos aquellos usos, que requerían focalizar la atención en un punto central. Era lógico que surgieran propuestas en base al espacio unitario desarrollado en el Panteón de Roma, donde encontramos la "unidad absoluta" y que más tarde estos edificios ampliarían sus programas hacía capillas privadas, iglesias palatinas e incluso catedrales, como podemos comprobar en la enorme San Lorenzo, levantado al final del siglo IV y que fue catedral arriana de Milán.

Los dos ejemplos más notorios de planta rotonda de la arquitectura paleocristiana, que debieron servir de modelo de otras posteriores, datan del tiempo de Constantino. Ellos son, la Rotonda de la Anástasis o del Santo Sepulcro, en Jerusalén, a la que ya hemos hecho referencia y la Iglesia de Santa Constanza, en Roma. Esta última es la pieza más refinada de estas construcciones. Fue construida hacia el año 349 por Constantino para mausoleo de su hija Constantina. Doce pares radiales de columnas lisas, con preciososPlanta y sección de Santa Constanza (Roma). capiteles compuestos y cimacios o entablamentos estrangulados, también radiales, reciben  a  la  magnífica arquería  de ladrillo, que constituye el núcleo central rotondo. Estos arcos, que gozan de un amplio intradós, están trazados en esviaje y muestran, en sus dobles roscas, un exquisito aparejo visto.

PSanta Constanza. Detalle del aparejo de la arquería.or detrás de esta columnata discurre un deambulatorio cubierto por una bóveda de cañón contínuo que está, toda ella, decorada por mosaicos y contrasta la oscuridad de este espacio con la magnífica iluminación de que dispone el espacio central. Este último se cubre con una perfecta bóveda hemisférica, que también se reviste con cuidadosos mosaicos. Finalmente, en la planta baja, un peristilo exterior y perimetral desemboca en el nártex lubulado de la iglesia.

La bóveda del espacio central debió construirse de la misma forma que la de la Minerva Médica que, para el año 320, se encontraba en construcción muy avanzada (construcción romana tardía). Esta última bóveda se constituyó por amplios nervios de ladrillo según la direccion de sus meridianos y una argamasa de hormigón en recuadros o casetones, sin señalar, reforzados y cortados por fajas o verdugadas horizontales de dos hiladas de grandes ladrillos, colocados en planos según la dirección de los paralelos de la cúpula.

Lo más significativo en Santa Constanza es que, el muro del espacio central con su columnata, visto desde el interior, se muestra como el de una basílica en la que las naves laterales son simuladas por el deambulatorio que hemos descrito en el párrafo anterior.Iglesia de Santa Constanza de Roma. Vista del interior.

El muro curvo del edificio redondo sólo permitía que, concentricamente con él, se desarrollaran columnatas a uno u otro lado del mismo. No se prestaba bien, ni al encuentro de las naves de la planta de cruz, ni resolvía el cruce de la nave principal con el transepto de las plantas basilicales. Por otro lado, la bóveda era la cubrición lógica de estos espacios centrales y su construcción no presentaba grandes dificultades, ni para la planta cuadrada de la que ya se conocían las soluciones ochavadas mediante pechinas o trompas, ni para la planta poligonal. Por tanto, no ha de extrañarnos que, desde los tiempos tempranos de la Domus Aurea de Nerón (cuadrado ochavado), la planta poligonal aparezca como propuesta frecuente en la construcción romana tardía (Minerva Médica, polígono de diez lados), ni sorprendernos de que,los arquitectos de Constantino encontraran en el octógono soluciones válidas para las plantas de sus edificios.  

Edificios notables de planta poligonal.Constructivamente, la planta octagonal es la consecuencia lógica de bajar a la cimentación las ochavas del edificio. Este ochavado, se lograba mediante trompas o pechinas, cuando se pretendía cubrir la planta cuadrada con bóvedas hemisféricas. Quizás el modelo más inmediato que pudieron encontrar los arquitectos de la etapa paleocristiana fuera el Mausoleo de Dioclesiano en Spalato, el cual recoge toda la tradición de los mausoleos de la antigüedad oriental.

El Baptisterio Lateranense fue construido por Constantino, hacia el año 315, junto a la basílica de San Juan de Letrán. En los comienzos de siglo V fue remodelado por Sixto III, para su incorporación al renacimiento propiciado por el citado Papa. El grabado de Lafréri muestra como el octógono central, que inicialmente se cubría por medio de faldones piramidales sobre una ligera estructura de madera, pasó a cubrirse más tarde mediante una bóveda gallonada, probablemente, tras la reforma sixtina. Este espacio central se constituyó por  una columnata  coronada  por arcos peraltados sobre un dintel anular que le sirve de arriostramiento, y un deambulatorio cubierto con bóveda de cañón circunda al altísimo cuerpo central. Este espacio, se ilumina mediante grandes ventanales, situados bajo la citada bóveda de gallones.

Muchos edificios tomaron el octógono para desarrollar su planta y otros lo usaron para resolver el encuentro o cruce de sus naves o de las cabeceras de las mismas. Nosotros sólo haremos ligeras referencias de aquellas, que por sus formas constructivas o por su significación, nos van a mostrar el camino o la evolución hacia la construcción de la arquitectura de Bizancio, a la puerta de la cual nos encontramos al estudiar la construcción de los edificios de Rávena. Sección del Baptisterio Lateranense según el grabado de Lafréri.Planta y sección del Baptisterio Lateranense.

Así, el martyrium de Qal'at Si'man, modelo de la construcción pétrea de grandes sillares desarrollada en Siria, toma la planta octagonal para resolver el encuentro de las cuatro naves basilicales que conforman la planta en cruz del conjunto.

La planta de cruz presenta al cuadrado como la solución más inmediata del espacio central o de cruce de las naves, así lo podemos ver en la Martyria de San Babilas, construida en Antioquía el año 379 y desde luego en el ya citado Mausoleo de Gala Placidia en Rávena. Pero fueron muy pocos los casos en los que encontramos el  prisma  cuadrado  elevándose limpiamente hasta la cubierta, pues la cubrición de este espacio con armadura de madera en pabellón no estaba bien desarrollada, y en cualquier caso, debajo de la estructura de madera de estos espacios centrales, los romanos siempre utilizaron la bóveda hemisférica, gallonada o de revolución. Por esta razón nos encontramos con mayor frecuencia el octógono resolviendo la parte alta de estos cuerpos de crucecería.

En el Mausoleo de Gala Placidia encontramos el espacio central cuadrado cubierto con una bóveda Mausoleo de Gala Placidia. Rávena.de media naranja resuelta sobre arcos fajones, y constituye uno de los ejemplos tempranos de esta forma constructiva, que desarrollaría con gran frecuencia la construcción bizantina. Esta pequeña edificación levantada nada más terminarse la construcción  de la  Iglesia  de  la Santa Cruz quedó adosada al nártex de la misma, conformando una planta en cruz cuyo brazo mayor quedaba en prolongación del citado y desaparecido nártex.

La mayor importancia de este grato mausoleo puede radicar en la cantidad de factores que en el confluyen, vemos la tradición constructiva de la construcción milanesa, la concepción de la  planta de espacio central e interiormente, es predecesora en occidente de la arquitectura de Bizancio. Muchas otras peculiaridades notables pueden encontrarse en el estudio de esta pieza de la arquitectura de Rávena.

Sus muros son sobrios, aparejados con gruesos ladrillos y tendeles delgados de morteros de cal,Interior del Mausoleo de Gala Placidia. Planta y sección del Mausoleo de Gala Placidia, en Rávena.se refuerzan con resaltos verticales y arcos ciegos del mismo modo que pudimos verlos en San Simpliciano en Milán. Sobre los muros que limitan los brazos de la cruz de su planta se alzan frontis clásicos con molduras bien cuajadas y elaboradas con el mismo tipo ladrillo. Las naves de los brazos de la cruz se cubren con bóvedas de medio cañón sobre arcos directores,  en tanto que el cuerpo central, que sobresale ampliamente por encima de las naves de los brazos, se cubre con una bóveda de media naranja sobre arcos torales. Esta, se conformó con una fina hoja (tabicada) de ladrillos colocados en hiladas horizontales y que presentan su tabla hacia el intrados de la bóveda, la cual, es capaz de soportar un amplio relleno, aligerado por anforillas, hasta formar el asiento de la cubierta de cuatro aguas (pabellón), con que se cubre este cuerpo central.

Con todo la bóveda más interesante, por su originalidad constructiva, de las construidas en Rávena, es la que cubre el espacio central de San Vital. Ella,  se  construyó  mediante la técnica de anforillas o trompetillas que hemos descrito en el punto anterior; es decir, por medio de piezas cerámica tubulares y huecas "trompetillas" que se enchufaban entre sí, creando roscas horizontales continuas a modo de espirales. También se utilizaron vasijas aligerantes para el relleno de los senos de los triángulos curvilíneos que, a modo de pechinas, quedaban por debajo de la clave de los arcos torales. Pero a esta iglesia bizantina volveremos en el próximo capítulo. 

Volviendo al Mausoleo de Gala Placidia, en el interior, no sólo por su decoración de ricos mosaicos que debió llegarle algo mas tarde, sino por el irregular y descuidado trazado de los arcos, puede observarse claramente la influencia de la arquitectura que se estaba desarrollando en Constantinopla y en las ciudades del Egeo. Es singular el nacimiento de los pilaretes sobre los que arrancan los arcos torales superiores, los cuales se adelantan, a modo de mensulillas, en los cuatro rincones.

Como hemos dicho anteriormente, la cubierta del cuerpo central se resuelve a cuatro aguas sobre la bóveda de ladrillo ya descrita, en tanto que las naves de los brazos se cubren a dos vertientes sobre bóvedas de medio cañón. En estas naves, sobre los muros de fondo, se abren pequeñas ventanillas cuadradas. En todos los faldones de las cubiertas se usa la teja cerámica como material de acabado.  Finalmente es de reseñar que el pavimento actual del mausoleo se encuentra cerca de metro y medio por encima del suelo que inicialmente tuvo la construcción, ya que como, toda la ciudad, esta pequeña capilla ha ido hundiéndose a lo largo de su historia.Basílica de Belén. Planta de la construcción constantiniana.

En la Iglesia de la Natividad, construida en Belén en tiempo de Constantino, el cuerpo octagonal constituía la cabecera de la nave central de la basílica. Este cuerpo que suplantaba al ábside, adquiría el verdadero sentido de planta central que siempre mantuvo esta forma geométrica, y permitía que el suelo quedara perforado, en el centro del octógono, para la contemplación de la gruta del Nacimiento. Se trataba de una construcción pétrea, también de grandes sillares, que dispuso de magníficos mosaicos en su pavimento y que se cubría por faldones sobre una estructura piramidal de madera, en cuyo vértice, se abría un óculo para proporcionar iluminación cenital a la construcción y a la Cueva de Belén. 

Ya hemos hecho referencia a la espléndida construcción que constituyó la Iglesia San Lorenzo en Milán, y volvemos a ella en razón de la enorme creatividad y receptividad de los arquitectos que debieron concentrarse en esta ciudad, en la época en que era la capital de Occidente y centro de primer orden de la nueva Iglesia. Esto se manifiesta en el estudio de su planta, que a primera vista puede entenderse como una planta cuadrada tetralobulada, pero que estructuralmente, evidencia un núcleo octogonal adintelado descargado por arcos y cuajado dentro del cuadrado, de manera que es capaz de contrarrestar todos los efectos de pandeo y empujes que puedePlanta de San Lorenzo. Estructura de ochavas a partir del cuadrado. Milán. introducir el pesado cuerpo superior. A éste fuerte núcleo se adosan amplios ábsides, originando una planta cuadrilobulada que recuerda a la Villa Adriana, y que debió recoger las influencias que llegaban de las Costas del Egeo y del Próximo Oriente.

Esta lectura de la estructura ochavada fue la que invitó a los arquitecto del siglo XII, a cambiar el cimborrio cuadrado que disponía el edificio, por el cuerpo octogonal que hoy se eleva bajo la cúpula. La construcción responde a la apreciada obra de ladrillo y albañilería que se desarrolló en Milán. Como ya hemos descrito en puntos anteriores, se trataba de una construcción de muros muy sobrios aparejados con gruesos ladrillos, delgados tendeles de mortero de cal y cuidadísima ejecución. Estos, quedaban reforzados y adornados por pilastras o lesenas y arcos ciegos enterrados en la propia fábrica, para control mecánico del acomodo del asentamiento de los ladrillos y arriostramiento del conjunto de dicha fábrica en el muro.

Esta estructura de ochavado del cuadrado, sirvió de modelo a los baptisterios que, bajo planta cuadrada con transición al octógono, se construyeron en Rávena, como podemos ver en el Baptisterio de los Ortodoxos levantado el año 400, y más tarde en el Baptisterio de Riva San Vitale levantado en el lago de Lugano, al NO. de Milán hacia el final del siglo V, y en la propia Iglesia de los Santos Sergio y Baco levantada en los comienzo del siglo VI, en Constantinopla; pero otra vez nos hemos introducido en el tiempo y estilo bizantino.Vista de la enorme Iglesia de San Lorenzo, levantada en Milán a finales del siglo IV.

Para entonces ya se había iniciado la construcción, en Rávena, de San Vital, había muerto Teodorico, rey arriano que había mantenido cordiales relaciones con Roma y Constantinopla, y Justiniano, que reinaba en el Imperio Bizantino y que había logrado sofocar levantamientos como los de "Nika" y otros disturbios internos, e incluso apaciguar las contiendas contra los persas, decide reconquistar buena parte del Imperio de Occidente. Recupera Italia de los godos, parte de España de los visigodos y parte de Africa de los vándalos. Establece el "Exarcado de Rávena" o título de Estado Bizantino y capital de Occidente para dicha ciudad y hace de ella el momento más brillante de su historia. El Imperio de Oriente, en el que Justiniano había logrado su mayor esplendor y había hecho de Constantinopla  una  rica,   próspera  y  gran ciudad, permanece hasta 1453 en que Constantinopla es tomada por los turcos otomanos.

 


Actualizado 05/03/08

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