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Inicio Colecciones  C1123 Los materiales.
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C11 Rama Arquitectura Pre-romana
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C1121 Rama Edificaciones y materiales
C1122 Rama Los elementos      
C1123 Rama Los materiales
C1124 Rama La construcción en piedra

 

La presente ficha se desglosa en el apartado de: LOS MATERIALES.

LOS MATERIALES.

La construcción en tapial, data en Egipto desde el comienzo de su historia, que en materia de edificación puede cifrarse hacia 4.000 años a.C.; y las técnicas con que se construyeron las primeras viviendas proceden, probablemente, de obras de fortificaciones y de defensa frente a las periódicas inundaciones, donde el tapial era el elemento fundamental El fango del Nilo, como se ha comentado en el texto, mostró desde muy temprano sus cualidades como material de construcción, de manera que su estabilidad, una vez endurecido, propició que sirviese para la construcción de obras de defensa frente a las crecidas del propio Río y facilitó la técnica de los ladrillos frescos. Esto es, hechos y colocados in situ..


Los muros, por pura lógica defensiva frente a las citadas inundaciones, presentaban exteriormente forma de escarpa y se armaba con tablas y así se repitió desde las primeras edificaciones.

La construcción en barro encontró un buen aliado en el ladrillo, primero se asociaron y alternaron para más tarde, aceptarlo en todas las construcciones domésticas e incluso, Ramsés III (XX dinastía) construyó, en este material, su templo en Medinet-Habu. En la primera etapa del ladrillo, sólo las construcciones más notables se construyeron con él, pero poco más tarde fue el material frecuente en la vivienda. Con el reinado de Menes y el traslado de la Capital desde Heliopolis a Menfis, se facilitó la unificación del Bajo y Alto Egipto y el hecho de que el Rey se construyera su residencia en ladrillo, que llamo del "Muro Blanco", fue la pieza capital de la aceptación y generalización de la pieza prismática.

Podemos afirmar que en el período dinástico los materiales frecuentes fueron el ladrillo sin cochura (adobe), la madera y la piedra. También podemos aseverar que el material básico, al menos hasta la etapa romana, era el adobe. Esto, a pesar de la gran cantidad de piedra consumida en el período a que nos estamos refiriendo.Algunas canteras en Egipto.

Egipto es un país rico en piedras de construcción, con canteras inagotables de toda clase de ellas. La arenisca del Alto Egipto se utilizó relativamente tarde, ya en el Nuevo Reino, y como un recurso para ampliar la luz de los vanos. No obstante, la realidad es que los edificios siguieron estando llenos de pilares y no se confió demasiado en incrementar la distancia entre apoyos.

El granito rojo y la sienita encuentran sus canteras también en el Sur del país, en Asuán y Nubia, y fue una piedra, conociendo sus propiedades y dificultades de trabajabilidad, reservada a obeliscos y pilares. De este modo lo encontramos en el pórtico del templo funerario de Kefrén y en los obeliscos de los pilonos de Karnak, uno de los cuales se encuentra hoy en magníficas condiciones, en la Plaza de la Concordia de París. En techos de algunas tumbas de Abydos, vemos losas toscamente labradas de granito, pero estos casos pueden ser tomados como puntuales y excepcionales.

El alabastro de Hatnub, que también era una piedra frecuente, se utilizaba para tareas más artísticas como eran los sarcófagos, arcones y piezas que requerían una cuidada labra y pulimento, como la escultura. Los pórfidos y basaltos, que también se disponía de ellos, se utilizaron menos, pero como piedras duras, alternaron su uso en la escultura y bajo-relieves. El sílex y la dolerita, como eran piedras de gran dureza, se utilizaban para la fabricación de herramientas y para el pulimento.

Sin duda alguna, la piedra de construcción, por su fácil trabajabilidad, abundancia y densidad, fue la piedra caliza. Esta, era la piedra de los muros o grandes masas, que es como hay que definir a la construcción egipcia. En sillares grandes y pequeños, fue la piedra de los muros de sillería, de los pilares y vigas en los pórticos, y en losas, en los techos de las grandes obras. Esta piedra que está presente en casi todo el país y en todo el borde rocoso del Bajo Egipto, encuentra excelentes canteras en Mokattan, al norte y en Tura, en la margen derecha del Nilo, de donde se traía para los elementos más cuidados y duraderos.

Otras piedras de uso frecuente, fueron: la caliza numulítica de Henmópolis, la caliza marfileña de la ribera occidental de Tebas, las areniscas de Gebel Silsileh y de los Oues Orientales del Alto Egipto, la diorita de Nubia y la cuarcita de Gebel Ahmar.

Pero volvamos a la cerámica que sin duda constituyó una industria, probablemente tan apasionante o más que en Asiria. Mientras en Mesopotamia, por razones de propiedad, sólo los ladrillos del estado llevaban el sello del rey, en Egipto, por razón de calidad, todos los fabricantes debían estampar sus ladrillos con su sello. En Egipto, salvo en el período que se mantuvo bajo la dominación romana, no se cocieron ladrillos no porque no dominaran el fuego, sino porque el fango del Nilo aglomerado con la paja, la cáscara del arroz y fundamentalmente con fibras de lino, producía, con sólo secarlo al sol, un ladrillo de una calidad similar al que más tarde se encontrara en Persépolis.

El ladrillo perfectamente aristado, tomaba 26x13x9 cm. como dimensiones más frecuentes, aunque también se usaban con bastante normalidad el de 23x12x7 cm. (medidas muy similares a la de nuestros ladrillos actuales) y también un ladrillo menor de 17x5x5 cm. Al fango, se le incorporaba arena para anularle las retracciones y su dureza era tal, que se sostiene como tesis, que los ladrillos debieron prensarse fuertemente en su fabricación, incluso mantenerse prensados durante buena parte de su secado al sol. Aglomerados con tiras de lino se fabricaron dinteles, cornisas, piezas de recercados de huecos y otros elementos decorativos propios de la construcción. También se especula con que la industria ladrillera egipcia quedara en manos de los judíos y que, enfadados por exigirles, el Faraón, no sólo la fabricación sino la limpieza del arroz para aprovechar la cascarilla, decidieran ponerse en huelga y precipitar su marcha de Egipto, guiados por Moisés, en busca de la tierra prometida, creando el consiguiente colapso en la industria de la construcción.Trabajos en madera.

La madera era escasa y estaba reservada a refuerzos de los tapiales y fábricas de los muros de defensa, a los techos y más tarde a la carpintería de huecos. En maderas de construcción se empleaba el tronco de palmera, la acacia y alguna conífera blanda. El cedro, que se utilizó con relativa frecuencia, era considerado como la madera noble y se traía del Líbano. Como ya hemos señalado, las vigas, en las primitivas viviendas, se colocaban tan próximas que el barro extendido sobre ellas, podía quedar retenido constituyendo el elemento de entrevigado asociado a la capa de cubrición. El sicomoro, árbol grueso, duro y difícil de trabajar, estaba reservado a la fabricación de sarcófagos. El junco, la palma y la estera son vegetales que, sin poderse calificar como madera, participaron como materiales de construcción.

Se dominaba la laminación en tablas, las cuales, como madera muy blanda, tenían el problema de los grandes alabeos, pero ellos supieron asociarlas o yuxtaponerlas logrando trabajos insospechados y, desde luego, fueron pioneros en el arte de la madera. Ejecutaban los machihembrados, escoplos y ensambles como verdaderos maestros de la carpintería.

Fuera de nuestro tema, también cabe reseñar las preciosas figurillas en este material, que ha constituido un importante capítulo del arte Egipcio.


Actualizado 27/06/07

   © Contenido: Francisco Ortega Andrade|