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Inicio Colecciones  C1114 Los materiales y los elementos de la construcción Mesopotámica
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C111 Rama Arquitectura Mesopotámica
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C1113 Rama Características fundamentales
C1114 Rama Los materiales y elementos
C1115 Rama La decoración en arquitectura
C1116 Rama El entorno social tecnológico
C1117 Rama La construcción persa

 

La presente ficha se desglosa en el apartado de:  LOS MATERIALES Y LOS ELEMENTOS DE LA CONSTRUCCIÓN MESOPOTÁMICA.

LOS MATERIALES Y LOS ELEMENTOS DE LA CONSTRUCCIÓN MESOPOTÁMICA.

El limo arcilloso que el Tigris y el Eúfrates transportaban y derramaban por la baja Mesopotamia hizo que la pieza prismática de arcilla, moldeada en gradilla o molde de madera, secada al sol o, también, cocida en horno, desde muy pronto, se constituyera en el material fundamental, inmediato y más propio de la construcción mesopotámica.


Ladrillo planoconvexo. Formas e hipotéticos modos de uso.Dada la enorme producción a que se llegó y el alto número de personas que debió ocuparse en esta producción de patrimonio real, se entendió a la materia prima, lodo cerámico de inmejorable calidad, como una gran fuente de riqueza. Así, desde muy pronto el ladrillo y su fabricación, como puede deducirse del celo con el que rey guardaba los ladrillos, reflejado por las continuas referencias en las estela y tablillas votivas, constituyó materia de reconocimiento estatal y, su calidad, tema de estudio y de investigación. Más tarde, durante el período musulmán, Samarra sería uno de los centros de investigación de mayor relevancia en el estudio de la cerámica y de la cerámica vidriada.

Es probable que el rey al recibir el mandato del dios al que debía construirle su morada, se planteara el volumen y la producción de ladrillo, la mano de obra que debía reclutar para ello, y opinara sobre la idoneidad de las medidas y tipos de ladrillos y de sus combinaciones en el aparejo. Unos entenderían que debían aceptar los tipos y dimensiones probadas en tanto que otros debieron probar nuevos tamaños y espesores. Así se puede decir que se han encontrado ladrillos de tamaños muy variados. Para cada edificio notable se fijaban las proporciones de los ladrillos y se construían sus moldes que se cuidaban con especial recelo.

En la Baja Mesopotamia, en el Período predinástico de Ur los ladrillos, sin cochura, eran cuadrados, con lados próximos a tres palmos y espesor cercano a un palmo. De esta etapa se han encontrado con frecuencia los de 16× 16× 6 cm3; 18× 18× 7 cm3; 22× 22× 9 cm3 y 24× 24× 10 entre otros. Como propios del Período de Gudea de Lagash Ladrillo esmaltado.Ladrillo esmaltadofueron los de 30× 19× 8 cm3; 31× 22× 8 cm3 y 34× 24× 10 cm3; entre otros. Propios de Período Neo-sumerio encontramos los ladrillos cocidos de 31,5× 31,5× 5,5 cm3; de 32× 32× 6 cm3; de 47× 47× 7 cm3 y el medio ladrillo de 30× 15× 6 cm3, entre otros. En la construcción del Palacio de Mari, al comenzar el segundo milenio a.C., se emplearon ladrillos cocidos de 33× 33× 6 cm3; de 39× 39× 9 cm3; de 40× 22× 7 cm3; y de 45× 45× 11 cm3, entre otros. Los ladrillos cocidos empleados en Babilonia en tiempo de Nabucudonosor, 560 a.C., fueron de 22x13x5 cm3; de 24x22x4,5 cm3; de 28x19x6 cm3; de 30x20x5 cm3; de 31x23x5 cm3;de 32x22x6 cm3 y los vidriados de 31x21x8 cm3, entre otros.

El tema podría resumirse diciendo que los ladrillos sumerio, aún encontrando tamaños diversos, se acercaban bastante a las dimensiones de los que nosotros utilizamos actualmente. Se trataban inicialmente de ladrillos secados al sol, adobe, pero que muy pronto se cocieron en horno. Se fabricaron tanto cuadrados como rectangulares, de manera que se moldearon con un largo de soga que superaba en un grueso de junta a los cuatro palmos (30¸ 32 cm.), con un largo de tizón que se acercaba a los tres palmos (20¸ 22 cm.) y un grueso que se acercaba a un palmo (6¸ 8 cm.).

Como ya hemos anunciado anteriormente, en el período que hemos denominado como de las primeras dinastías de Ur, anterior al período acadio de Sargón I de Lagash; es decir, hacia el año 2.340 a.C. se fabricó el ladrillo planoconvexo, rectangular, con una cara plana y la otra curva, en panza, sobre la que intencionadamente se dibujaban surcos rehundidos con los dedos. Esta forma que hoy encontramos poco lógica y que tampoco debió convencer del todo a los constructores del momento, ya que no se consolidó o traspasó a otros períodos, se ha justificado como forma que debió entenderse en su momento como apropiada para la construcción del arco circular. Hoy pensamos que fueron ladrillos que, por razones decorativas, trataron de imitar lajas de piedra, fundamentalmente para aparejar muros. En las montañas del norte de Irák se han encontrado muros, anteriores al Período Acadio, aparejados en espina de pez con lajas pétreas, forma que incluso en la actualidad se siguen haciendo y que ello, nos ha llevado a la duda de si la piedra imita desde entonces a las construcciones de ladrillos planoconvexos, o viceversa.

Entrada al Palacio de Sargón. LouvrePlaca del Palacio de Sargón IILos magníficos ladrillos "abocelados" con ligero relieves, esmaltados y vidriados, de los animales que adornaron la Vía de las Procesiones y las puertas de Babilonia ponen de manifiesto que la técnica del vidriado de la cerámica era muy antigua en y que en el ladrillo, al menos para el tiempo de la Construcción del Palacio de Mari estaba plenamente desarrollada. Además de en Babilonia, en Samarra, donde hemos comentado el amplio desarrollo que tomo la industria ladrillera, el vidriado de los ladrillos encontró también un centro de investigación; el cual, durante el período musulman se consagró como el foco más refinado de los azulejos dorados de brillo metalico. Desde allí y en el período islámico la técnica pasó a Fusta (El Cairo), a Málaga y a Valencia, y finalmente a Sevilla, donde alcanzó las cotas que todos conocemos, continúa su investigación y donde, el azulejo pintado, mantiene una cierta escuela y regusto.

Aunque como venimos diciendo, en la Baja Mesopotamia la piedra, empleada como material de construcción fue escasa, cilindros de la etapa de Lagash describen el uso de la piedra-haluna, que se traía en barco desde el Eúfrates Medio hasta Ur. La piedra-nalu, la diorita, el basalto, incluso ricos alabastros y granitos se trían de las montañas de Mosul, en el Alto Tigris. En Eridú y en las proximidades de Assur habían algunas canteras, también de calizas, halladas y descritas por Woolley. La piedra roja de Meluhha era usada en grandes cantidades. De las minas de las montañas de Kimash se extraía abundante cobre y de las mismas montañas se traía yeso y alabastro. El lapislázuli era importado de Afganistán.

La piedra se usaba casi exclusivamente para proteger las partes bajas de los edificios y desde muy temprano, se decoraba con bajo-relieve labrados con buriles metálicos; en este trabajo alcanzaron también verdadera maestría. Para dicha protección se requería una piedra de gran dureza como lo es la diorita, aunque más tarde se buscaran otras piedras más cómodas y se trabajaran a modo de sillar para conformar la hiladas exteriores de las partes bajas de las plataformas. El alabastro yesoso del lugar, era fácil de labrar.

De las cabañas de carrizos que hemos descritos anteriormente se pasó a otras realizadas sobre una estructura de madera de palmera, recubierta en principio por una masa de barro y paja y después por tierra apisonada. Los pisos eran de barro apisonado o de ladrillos de derribos y con estos mismos se construían los hogares. Los pavimentos de estas viviendas se superponían, pues a medida que estas débiles chozas de barro se arruinaban se levantaban otras sobre sus restos, que, a su vez, se desmoronaban y volvían a ser reconstruidas.

Placa conmemorativa del inicio de una construcción.La madera que ofrecía el lugar era pobre y blanda, troncos de palmeras y de algún sauce. La madera de construcción, de calidad, era el cedro que tenía que ser transportada desde el Líbano. Tablas de cedro que debían venir ya trabajadas por sidonios y tirios, componían los techos de algunos templos. En algún caso se han encontrado, madera de haya que debieron servir de pavimento. El ébano era una madera preciosa, reservada para la estatuaria.

Abundaba el betún que fluía de forma natural, que se cogía y transportaba en cubos y se utilizaba como mortero, conociéndose perfectamente sus propiedades. Los ladrillos de las grandes escaleras del Ziggurat de Ur estaban tomados con betún y debajo del pavimento de ladrillos de chozas y viviendas se colocaba una capa de betún. Las puertas de madera giraban sus goznes insertados en quicios labrados en piedra.

Dadas las duras condiciones del clima, los muros debían dotarse de gran inercia térmica, esto es, de gran espesor. En general eran de adobe, pues aunque ya se cocían ladrillos, ellos no se usaban para éstos elementos masivos donde, el ladrillo secado al sol e incluso el ladrillo fresco, eran los materiales frecuentes. Como ya hemos señalado, durante el día debían proporcionar sombra al patio y acumular el calor que, en la noche fría, introducirían en la edificación. Es de destacar que no todos los ladrillos pasaban al horno, pero para el período Neo-sumerio, una gran mayoría si se cocían y eran estampillados con el sello del rey para evitar que se utilizaran en construcciones privadas, las cuales debían procurárselos de la fabricación no estatal. También por causa del soleado clima, los muros además de elevarse en exceso, se mantenían ciegos o con diminutas troneras situadas en la parte mas alta del mismo.

Salvo contadas construcciones del período neo-sumerio donde, como hemos dicho, se empleo piedra para paliar los problemas de humedad del suelo, la cimentación como estructura excavada no existía. El potente espesor del manto de terreno de aluvión hacía impensable la búsqueda de un firme más sólido, quizá sea esta la causa de las frecuentes demoliciones de antiguas construcciones para colocar sobre ellas a las nuevas edificaciones, y también, la razón de que todos los edificios se eleven sobre fuertes plataformas como base de reparto de las cargas. No obstante el suelo se limpiaba y preparaba para recibir las primeras hilada de obra. No podemos decir que aún no se hubiesen despertados a los problemas del subsuelo, pues, los patios, que se solaban con ladrillos cocidos, disponían de un lecho de betún sobre el que quedaban asentadas las piezas cerámica y actuaba como protección de la humedad telúrica. Recordemos que si algo tenían en abundancia, eran el betún y el barro Babilonia era en el año 2000 a.C. la capital del Imperio Babilónico y tenía (la ciudad) una extensión de 500 Km2. (según Herodoto) pero Babilonia, prototipo de corrupción, se trocó en la cantera de Ctesifon y de Bagdad..

Arco dibujado en una pared del Palacio de Sargón II, en Corsabad.El arco de medio punto, elemento que procedía de la construcción más doméstica, era clave para resolver las puertas de paso, incluso las de las estancias más diminutas. La construcción de este elemento que se realizaba sin cimbra, se dominaba, y se aparejaba en la forma estructural más pura, adornados incluso, con finas arquivoltas de ladrillos acostados. Las puertas eran muy altas, ya que a ellas se les encomendaban la misión de ventilar las habitaciones, que seguían desprovistas de ventanas.

La columna, que se utilizó realmente poco en Mesopotamia, la encontramos en Warka luciendo decoración rómbica, compuesta por pequeños conos cerámicos. Estas columnas de Warka tomaron un diámetro próximo a los tres metros y se tienen como precursora de las columnas que se dispusieron más tarde en el templo de Ishtar en Mari, donde encontraron un diámetro más lógico, de tan sólo un metro. En este mismo templo de Mari, cinco columnas se alineaban formando un claustro a ambos lados del patio. También, durante las primeras dinastías, 3.000 a.C., el templo de la ciudad de Kish se dotó de gruesas columnas.

En cualquier caso la columna tomó esos grandes diámetros debido a que a partir de un tronco de palmera, sauce u otra madera blanda se disponía una gruesa capa de barro y otra de mortero de cal, en el que se incrustaban los conos cerámicos, cocidos en hornos. Otras se acababan con una gruesa capa de yeso cuya adherencia se controlada por un cordel, y se decoraban con pinturas en zig-zag.

El muro, o quizás toda la construcción, se realizaba en ladrillo. La madera fue utilizada escasamente pues, no disponían de ella como para usarlas en refuerzos ni armados de las fábricas, ni siquiera, como para invertirla en cimbras y elementos auxiliares de la construcción y en consecuencia, y acorde con la climatología tuvieron que ingeniárselas para encontrar la forma de cubrir sus construcciones con terrazas de considerable grosor, sobre locales de cortas luces. Como en Egipto debieron utilizar troncos de palmeras con las consiguientes limitaciones de luz o distancia entre los muros. Así, a pesar de que apostaron por la pequeña pieza prismática y en cierto modo por el arco y de la bóveda sin cimbra, la arquitectura mesopotámica ha de definirse como adintelada.

La columna en la construcción mesopotámica.Como acabamos de exponer, la cubierta se resolvió mediante azotea, cubierta plana, de gran espesor, aunque se curvaba ligeramente para facilitar la evacuación del agua de lluvia. En la arquitectura domestica, los bordes de la cubierta se redondeaban sin alero y no aparecía ningún remate decorativo; No obstante, como se constituían por dos planos de techumbre y una cámara de aire, se dotaron de una chimenea, muy disimulada, para ventilar dicha cavidad. En general sobre las vigas, troncos de palmeras, de estas humildes viviendas, se tendía un aglomerado de barro fresco con palmas o mimbre. En otras construcciones menos humilde la cubierta plana se dotaba de parapeto o crestería almenada. En edificaciones más pretenciosas las vigas eran de cedro, que no era material local y que, con razón, se tenía como preciosa En todo el área mesopotámica escaseaba la madera. En Asiria había poca y mala. Generalmente se traía de Persia y Anatolia, la palmera, el sauce y el ébano. La buena, el cedro, que se tría del Líbano (Fenicia). Allí, en Sidón había una buena industria de la laminación en tabla  de la madera.. Es muy probable que toda ella se trajese de la comarca libanesa, aunque también esto es más propio de la rica construcción Persa, donde además, aparecerá la bóveda, la cúpula y, la columna aqueménida, que será un elemento esbelto, nuevo y fundamental en su arquitectura imperialista.

De estos pueblos pioneros de la edificación, se puede decir que la bóveda e incluso la cúpula, son anteriores al arco La primera cúpula construida, como falsa bóveda de adobe, puede datarse hacia 3800 a.C. (viviendas en Eridú).. El no poder disponer de cimbra hace que la cúpula deba construirse como falsa; es decir, mediante superposición de anillos por hiladas avanzadas, como lo hicieran los micénicos el Tesoro de Atreo, aunque, al parecer, sólo la construyeron de esta forma en la construcción funeraria, siendo más frecuente que la construyeran por tajadas, mediante roscas o arcos acostados, de directriz circular y traza ojival, con la intención de eliminar la gravedad que pudiera recoger la ausente cimbra y la de conducir los empujes de los arcos hacia la directriz de los arranques, quedando los empujes resueltos como solicitaciones internas. De esta bóveda, aún se conservan restos en algunas cloacas asirias y en obras importantes de infraestructura.


Actualizado 25/01/08

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